Noruega confirmó su presencia en los Octavos de Final del Mundial 2026 tras imponerse 2-1 a Costa de Marfil en un vibrante encuentro disputado en el Estadio de Dallas, donde el conjunto africano vendió cara la derrota y estuvo muy cerca de llevar el partido al alargue.
Los primeros minutos fueron dominados por Costa de Marfil, que mostró la intensidad y el orden que la llevaron a protagonizar la mejor fase de grupos de su historia. Con Yan Diomandé como uno de los futbolistas más desequilibrantes y un mediocampo sólido encabezado por Franck Kessié, los "Elefantes" generaron las oportunidades más claras, aunque sin la contundencia necesaria para abrir el marcador.
Cuando mejor jugaban los africanos apareció el talento individual de Antonio Nusa. Al minuto 39, el extremo noruego tomó el balón por la banda izquierda, encaró a la defensa y sacó un potente disparo colocado al ángulo para vencer a Yahia Fofana y poner el 1-0 antes del descanso.
En la segunda mitad, Costa de Marfil mantuvo la presión y encontró recompensa gracias al ingreso de Amad Diallo. El atacante del Manchester United primero evitó el segundo tanto noruego al sacar un balón sobre la línea y, minutos después, se convirtió en el héroe momentáneo de su selección con una brillante jugada individual. Al 74', Diallo dejó atrás a varios rivales y definió con calidad para igualar el marcador, desatando la euforia entre la afición africana.
El empate transformó el partido en un intercambio constante de ataques, con ambos equipos buscando el gol de la clasificación. Sin embargo, cuando parecía que el encuentro se encaminaba a la prórroga, apareció la gran figura de Noruega.
Al minuto 86, Martin Ødegaard filtró un balón preciso al área para Erling Haaland, quien demostró una vez más por qué es considerado uno de los mejores delanteros del mundo. El atacante definió con frialdad para marcar el 2-1 definitivo y sellar el boleto noruego a la siguiente ronda.
Con este resultado, Noruega mantiene vivo el sueño de conquistar su primera Copa del Mundo y confirma que cuenta con una de las ofensivas más peligrosas del torneo gracias al liderazgo de Haaland, el desequilibrio de Nusa y la creatividad de Ødegaard.
Por su parte, Costa de Marfil se despide con la frente en alto después de firmar la mejor participación mundialista de su historia. Los dirigidos por Emerse Faé alcanzaron por primera vez la fase de eliminación directa y demostraron que el futbol africano continúa creciendo al competir de igual a igual frente a una de las selecciones europeas más talentosas del campeonato.