La eliminación de Chequia en la fase de grupos de la Copa del Mundo 2026 ya cobró su primera consecuencia importante. Miroslav Koubek dejó de ser entrenador de la selección nacional luego de llegar a un acuerdo con la federación para poner fin a su etapa al frente del equipo.
La decisión se tomó después de una reunión entre el estratega de 74 años y el presidente de la Federación Checa, David Trunda. Fue el propio Koubek quien puso su cargo a disposición tras la decepcionante actuación del combinado europeo en el torneo.
Aunque logró un mérito importante al devolver a Chequia a una Copa del Mundo después de dos décadas de ausencia, el técnico no pudo cumplir con el objetivo de avanzar a la ronda de dieciseisavos de final, algo que la federación consideraba alcanzable pese a la dificultad del certamen.
En su mensaje de despedida, Koubek asumió parte de la responsabilidad por los resultados obtenidos, aunque también señaló que durante los últimos meses enfrentó una fuerte presión mediática que, según su versión, estuvo acompañada por información falsa y críticas injustificadas.
Chequia cerró su participación con apenas un punto en el Grupo A, convirtiéndose en la única selección del sector que no logró ganar un partido. El equipo debutó con una derrota ante Corea del Sur, posteriormente empató frente a Sudáfrica y terminó su participación con una contundente caída por 3-0 ante México.
La actuación estuvo lejos de las expectativas generadas tras conseguir la clasificación mediante el repechaje europeo, especialmente considerando la experiencia y tradición futbolística del país en torneos internacionales.
La salida de Koubek abre ahora una nueva etapa para la selección checa, que deberá iniciar la búsqueda de un entrenador capaz de reconstruir el proyecto y encaminar nuevamente al equipo hacia las próximas competencias internacionales.