Julián Quiñones se ha convertido en una de las grandes figuras de la Selección Mexicana durante la Copa Mundial 2026. El delantero nacido en Colombia y naturalizado mexicano fue pieza clave para que el equipo dirigido por Javier Aguirre terminara como líder de su grupo, gracias a sus destacadas actuaciones y a los dos goles que marcó en la fase inicial del torneo.
Durante meses, Quiñones fue cuestionado por un sector de la afición, pero su rendimiento en la cancha terminó por cambiar la percepción. Desde los partidos de preparación previos al Mundial mostró ser uno de los jugadores más desequilibrantes del Tri, una tendencia que confirmó con sus anotaciones frente a Sudáfrica y Chequia.
Su momento tiene un valor especial, ya que llegó a la Copa del Mundo después de una larga sequía goleadora con la selección. Antes de estrenarse en el torneo acumulaba 17 encuentros sin marcar, aunque había contribuido con un par de asistencias. Ahora, sus goles lo colocan como el máximo anotador mexicano en la competencia.
Además, Quiñones hizo historia al convertirse en el primer futbolista naturalizado que anota dos goles con México en una misma Copa del Mundo. Un logro que lo ha llevado a ser comparado con otros extranjeros que dejaron huella en la selección nacional.
Entre los naturalizados más destacados aparece el argentino Guillermo Franco, quien disputó dos Mundiales con México y registró siete goles en 25 partidos internacionales. Aunque nunca pudo marcar en una Copa del Mundo, tuvo actuaciones importantes en eliminatorias y en la conquista de la Copa Oro 2009.
Otro nombre fundamental es Antonio Naelson Sinha. El brasileño se convirtió en uno de los naturalizados más influyentes en la historia del Tri, disputando 57 encuentros y aportando seis goles y cuatro asistencias. Su actuación en la Copa Confederaciones 2005 y en el Mundial de Alemania 2006 permanece entre las más recordadas.
También destaca Matías Vuoso, quien, pese a no disputar una Copa del Mundo, fue determinante en la clasificación rumbo a Sudáfrica 2010. Sus goles ayudaron a mantener con vida a México en una eliminatoria que se había complicado.
Más recientemente apareció Rogelio Funes Mori, quien llegó a la selección durante el proceso de Gerardo Martino. Aunque anotó seis goles en 17 partidos, nunca pudo trasladar al Tri el impacto que tuvo a nivel de clubes.
Con apenas dos años defendiendo la camiseta mexicana, Quiñones ya presume goles en la Copa del Mundo y en la Concacaf Nations League. Su irrupción en el Mundial 2026 lo ha colocado en una conversación que parecía reservada para unos cuantos y alimenta el debate sobre si puede convertirse en el mejor naturalizado que ha tenido la Selección Mexicana. Más allá de las comparaciones, su presente lo tiene como uno de los futbolistas más importantes del equipo y como una de las grandes esperanzas de cara a la fase eliminatoria.