La selección de Inglaterra sufrió una baja sensible de cara a la recta decisiva del torneo luego de confirmarse la lesión de Reece James, quien estará fuera de actividad al menos durante los próximos dos encuentros.
De acuerdo con información del diario británico The Guardian, el lateral derecho presenta una lesión en el tendón de la corva que se originó tras el compromiso frente a Ghana, un problema físico que lo obligó a ausentarse de los entrenamientos realizados en Kansas City antes del viaje del equipo a Nueva York.
La ausencia del futbolista del Chelsea representa un contratiempo importante para el cuerpo técnico, ya que James había sido titular en los dos primeros partidos de Inglaterra y era una de las piezas de confianza dentro del esquema del seleccionador.
El defensor ya había enfrentado una situación similar meses atrás. En marzo sufrió una lesión en los isquiotibiales durante un encuentro entre Chelsea y Newcastle, molestia que lo mantuvo alejado de las canchas durante aproximadamente dos meses. Aunque logró recuperarse a tiempo para integrarse a la concentración inglesa, la exigencia de la competencia terminó provocando una nueva recaída.
Pese al riesgo existente, James disputó todos los minutos posibles en los primeros encuentros del torneo, consolidándose como una alternativa constante por la banda derecha gracias a su capacidad defensiva y aporte ofensivo.
Ahora, Inglaterra deberá buscar soluciones dentro de su plantel para cubrir una posición clave en el sistema del equipo. Aunque sobre el papel la baja no debería comprometer demasiado el próximo compromiso ante Panamá, la preocupación aumenta pensando en los partidos de eliminación directa, donde la experiencia y calidad del defensor podrían ser factores determinantes.
El cuerpo médico seguirá de cerca la evolución del jugador en los próximos días, aunque todo apunta a que su regreso dependerá de una recuperación cuidadosa para evitar una nueva recaída que pueda comprometer el resto de su temporada.