Matías Almeyda no dudó en reconocer el papel que ha tenido la afición mexicana durante el desarrollo del torneo, asegurando que el ambiente que se vive en las sedes del país ha marcado una diferencia clara respecto a Estados Unidos y Canadá.
El técnico de Rayados señaló que el futbol en México se vive de una manera única, con estadios llenos y un entorno que ha contagiado incluso a seguidores de otras selecciones, algo que —a su juicio— debería ser valorado por el propio organismo organizador.
Durante su encuentro con medios tras una sesión de entrenamiento, el estratega argentino destacó el color que se ha visto en ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde la presencia de aficionados ha sido constante y ruidosa en cada jornada.
Almeyda fue más allá y aseguró que el impacto de la afición mexicana no solo se refleja en las tribunas, sino también en el ambiente comercial y organizativo, donde el consumo y la respuesta del público han sido notables a lo largo del certamen.
En ese sentido, subrayó que el futbol en México se vive como una fiesta permanente, con aficionados que no solo apoyan a su selección, sino también a otras representaciones nacionales, generando un ambiente diverso y colorido en cada estadio.
El entrenador también elogió las sedes mexicanas, destacando la calidad de los escenarios y la organización en las tres ciudades anfitrionas, señalando que el trabajo realizado en la infraestructura ha estado a la altura del evento.
Finalmente, Almeyda se refirió al impacto que tendrá el calendario en los clubes tras la conclusión del torneo, ya que varios futbolistas necesitarán descanso antes de reintegrarse a sus equipos, lo que podría generar ajustes importantes en el arranque del siguiente torneo local.