Las pausas de hidratación implementadas durante la Copa del Mundo 2026 han generado opiniones divididas entre aficionados y especialistas, pero el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dejó claro que el organismo analizará la posibilidad de mantener esta medida en futuras ediciones del torneo.
Las interrupciones, que se realizan alrededor del minuto 22 de cada tiempo, han sido uno de los temas más discutidos del campeonato. Aunque fueron diseñadas para proteger la salud de los futbolistas ante las altas temperaturas registradas en varias sedes, numerosos aficionados han cuestionado su aplicación en todos los partidos, incluso en estadios climatizados.
Pese a las críticas, Infantino defendió la iniciativa y aseguró que los descansos podrían estar contribuyendo al alto nivel de intensidad que se ha observado durante la competencia.
“Quizá el entrenador puede reevaluar ciertas situaciones, corregir errores y los jugadores tienen un pequeño descanso para volver al campo a máxima velocidad. ¿Eso es necesariamente malo? Tal vez sea bueno”, señaló el dirigente.
El presidente también destacó que los encuentros han mantenido un ritmo elevado hasta los minutos finales, algo que considera una de las características más llamativas del Mundial.
“Vemos una intensidad enorme en los partidos. Los jugadores siguen atacando hasta el último segundo y quizá eso también sea gracias a estas pequeñas pausas”, añadió.
Uno de los principales argumentos de la organización para aplicar la medida en todos los encuentros ha sido garantizar igualdad de condiciones entre las selecciones. Según explicó Infantino, utilizar pausas únicamente en algunos partidos podría generar ventajas tácticas para determinados equipos.
“Si solo se aplicaran cuando hace mucho calor, algunos entrenadores tendrían oportunidades adicionales para intervenir en el juego y otros no. Queremos que todos compitan bajo las mismas reglas”, comentó.
Otra de las críticas que surgieron durante el torneo apuntó a un posible beneficio económico derivado de los espacios publicitarios generados por las interrupciones. Sin embargo, Infantino rechazó esa versión y aseguró que la FIFA no recibe ingresos adicionales por las pausas.
Mientras el debate continúa entre aficionados y analistas, la máxima autoridad del futbol mundial dejó abierta la posibilidad de que las pausas de hidratación formen parte de futuros Mundiales, una decisión que será evaluada una vez concluya la experiencia de la Copa del Mundo 2026.