La participación de Lionel Messi en el duelo entre Argentina y Austria dejó una imagen poco habitual para una de las mayores leyendas del futbol. Apenas al minuto 9 del encuentro, el capitán albiceleste tuvo la oportunidad de abrir el marcador desde el punto penal, pero su disparo salió desviado y terminó alejándose del poste sin necesidad de una intervención del guardameta Alexander Schlager.
Más allá de la oportunidad desperdiciada, la acción quedó registrada en la historia de los Mundiales por una razón inesperada. Con este fallo, Messi llegó a tres penales errados en la máxima competición de selecciones, una cifra que lo convierte en el jugador con más disparos fallados desde los once pasos en la historia de la Copa del Mundo.
El primer antecedente ocurrió en Rusia 2018 frente a Islandia, cuando el arquero Hannes Thor Halldorsson detuvo su cobro. Cuatro años más tarde, en Qatar 2022, el argentino volvió a encontrarse con la figura de un portero, Wojciech Szczesny, quien evitó su anotación desde el manchón penal durante la fase de grupos ante Polonia.
Ahora, en el Mundial de 2026, la historia sumó un nuevo capítulo. A diferencia de las ocasiones anteriores, el remate ni siquiera fue atajado, ya que el balón se marchó por un costado de la portería austríaca.
La marca contrasta con la enorme trayectoria mundialista del rosarino, quien ha roto múltiples récords en el torneo a lo largo de su carrera. Sin embargo, el penal fallado ante Austria demuestra que incluso los futbolistas más determinantes pueden encontrarse con momentos de frustración en el escenario más grande del futbol internacional.
Pese al error, el partido todavía ofrecía tiempo suficiente para que Messi buscara revancha y continuara ampliando un legado que ya ocupa un lugar privilegiado en la historia de los Mundiales.