España firmó una actuación contundente en la Jornada del Mundial 2026 al imponerse 4-0 a Arabia Saudita, con un protagonista absoluto: Mikel Oyarzábal.
El delantero español pasó de las dudas en su debut a convertirse en el motor ofensivo del equipo, participando directamente en tres de los cuatro goles del encuentro. En apenas los primeros 25 minutos, el atacante asistió a Lamine Yamal para el 1-0 y después firmó un doblete que encarriló por completo el partido.
La versión de Oyarzábal fue completamente distinta a la mostrada en la Jornada 1, donde había sido señalado por su poca participación en el juego. Esta vez, respondió con impacto inmediato, movilidad y eficacia en el área, cambiando por completo la percepción sobre su rol en el esquema español.
Su asistencia para Yamal abrió el marcador y desató una España mucho más suelta en ataque, mientras que sus dos goles posteriores terminaron por romper cualquier intento de reacción saudí. La “Furia Roja” encontró ritmo, profundidad y contundencia desde muy temprano, algo que había extrañado en su debut.
El contraste con su primer partido es evidente. Ante Cabo Verde, Oyarzábal tuvo un encuentro gris, con poca participación y un ataque español demasiado predecible, basado en posesión pero sin profundidad real.
Esta vez, sin embargo, el delantero fue el punto de ruptura entre la presión y la eficacia. Su actuación no solo resolvió el partido, sino que lo coloca nuevamente como opción firme en el eje del ataque de cara al cierre de la fase de grupos.
Con esta victoria, España toma impulso en su grupo y llega con confianza al duelo decisivo por el liderato, mientras Oyarzábal recupera protagonismo en el momento más importante del torneo.