Mauricio Pochettino volvió a generar conversación en plena Copa del Mundo 2026. El entrenador de la Selección de Estados Unidos cuestionó abiertamente la cultura deportiva del país, asegurando que el sistema de competencia no exige a los futbolistas vivir bajo la presión de ganar cada semana.
En una entrevista con el diario español El País, el estratega argentino explicó que una de sus principales tareas desde su llegada fue cambiar la forma de pensar de los jugadores estadounidenses, acostumbrados a un entorno donde los malos resultados no siempre tienen consecuencias deportivas importantes.
“Su cultura es lúdica. Ellos quieren jugar. Nosotros les decíamos: ‘jugar al futbol es una cosa, competir es otra’. Son dos deportes completamente diferentes”, afirmó el técnico.
Pochettino señaló que la ausencia de ascensos y descensos en la MLS provoca que muchos futbolistas se desarrollen en una zona de confort que no existe en otras ligas del mundo, donde cada partido puede definir el futuro de un club.
El exentrenador del Tottenham fue todavía más contundente al asegurar que el sistema estadounidense llega incluso a recompensar a quienes no obtienen resultados positivos, algo que considera incompatible con la esencia del futbol de alto rendimiento.
“Si pierdo, ¿qué pasa? Nada. Solo echan al entrenador. El jugador estadounidense es disciplinado, pero tiene un sentido de la comodidad que no es bueno en el futbol”, comentó.
Según reveló, modificar esa mentalidad fue un proceso largo dentro del vestidor de las Barras y las Estrellas. “Nos llevó un año y medio cambiar esa mentalidad”, explicó el argentino, quien busca convertir a Estados Unidos en uno de los protagonistas del torneo que disputa como anfitrión.
Mientras las declaraciones generan debate, la selección estadounidense ya se enfoca en su próximo desafío dentro de la Copa del Mundo. El equipo de Pochettino enfrentará a Australia en Seattle con la posibilidad de quedarse con el liderato del Grupo D y dar otro paso hacia las rondas de eliminación directa, donde espera confirmar que el cambio de mentalidad del que habla su entrenador ya se refleja dentro de la cancha.