Asolo días de medirse a la Selección Mexicana en la segunda jornada del Mundial 2026, la Selección de Corea del Sur atraviesa uno de sus peores momentos extradeportivos. Una serie de filtraciones durante entrenamientos y críticas hacia Son Heung-min han provocado una fractura total entre el equipo y los medios de comunicación coreanos, generando un ambiente de máxima tensión en su concentración en Guadalajara.
Todo comenzó cuando se difundieron conversaciones privadas de periodistas durante una práctica cerrada. En ellas se cuestionaba duramente a Son Heung-min por haber cumplido solo unos meses de servicio militar, gracias a una exención especial por sus logros deportivos. Este tema, siempre sensible en Corea del Sur, desató una fuerte polémica que escaló rápidamente.
La reacción de la selección no se hizo esperar. Tras reuniones de emergencia, el equipo decidió cancelar varias actividades con la prensa. Una conferencia programada para el domingo fue suspendida y este lunes tampoco hubo atención a los medios. La federación incluso publicó -y luego retiró- un comunicado lamentando las filtraciones y exigiendo responsabilidad a los periodistas.
Son Heung-min, en el centro de la tormenta
El capitán y máxima figura de Corea del Sur se encuentra en el ojo del huracán. A pesar de su enorme trayectoria y liderazgo, las críticas por su servicio militar han generado divisiones internas. Son, quien ha sido clave en la clasificación y en el triunfo ante Chequia, ahora debe lidiar con esta distracción mientras se prepara para el duelo ante México.
Quienes siguen de cerca al equipo asiático aseguran que el ambiente cambió drásticamente. De una convivencia cordial entre jugadores y periodistas se pasó a una relación rota, con medidas restrictivas y un hermetismo total.
México, atento a la crisis coreana
Del lado mexicano, el técnico Javier Aguirre y su cuerpo técnico siguen con atención lo que ocurre en el rival. Aunque el "Vasco" ha insistido en que solo se concentran en lo deportivo, es evidente que una Corea del Sur distraída por problemas internos podría representar una ventaja para El Tri en el Estadio Guadalajara.
Corea del Sur llega al partido como uno de los rivales más complicados del Grupo A. Tras vencer a Chequia, los asiáticos se sienten capaces de pelear por el boleto a octavos. Sin embargo, esta crisis mediática podría afectar el rendimiento de un equipo que, hasta hace unos días, se mostraba unido y motivado.
¿Se resolverá la crisis antes del duelo ante México?
En las próximas horas se esperan nuevas reuniones entre la federación coreana y los medios para intentar reconstruir los puentes. Por ahora, el hermetismo es total y la selección se enfoca en entrenar lejos de los reflectores.
Para México, el partido del 18 de junio se presenta como una gran oportunidad. Enfrentar a un rival en medio de una tormenta interna siempre es un plus. La afición mexicana ya sueña con una victoria que acerque al Tri a los octavos de final.
Mientras tanto, Son Heung-min y sus compañeros intentan dejar atrás la polémica y concentrarse en lo que realmente importa: el partido ante México.