La Selección de Uruguay es una de las grandes protagonistas en la historia del futbol mundial. Además de haber sido la anfitriona de la primera Copa del Mundo en 1930, la Celeste presume un palmarés que suele generar debate entre aficionados: ¿ha ganado dos o cuatro títulos mundiales?
La confusión surge al observar el escudo de la selección uruguaya, donde aparecen cuatro estrellas sobre el emblema nacional. Tradicionalmente, las selecciones campeonas del mundo agregan una estrella por cada título obtenido en la Copa del Mundo, como ocurre con Argentina, Brasil, Alemania o Italia. Sin embargo, el caso de Uruguay tiene una explicación particular.
De manera oficial, Uruguay ha conquistado la Copa del Mundo en dos ocasiones.
La primera llegó en 1930, cuando organizó la edición inaugural del torneo. En aquella histórica final disputada en Montevideo, la Celeste derrotó a Argentina por marcador de 4-2 para convertirse en el primer campeón mundial de la historia.
Veinte años después volvió a tocar la gloria en Brasil 1950, en uno de los episodios más recordados del futbol. Aunque aquella edición no contó con una final tradicional, Uruguay se coronó tras vencer a Brasil en el Estadio Maracaná durante la fase final de grupos, resultado que pasó a la historia como el famoso "Maracanazo".
Las otras dos estrellas que aparecen en el escudo uruguayo corresponden a los títulos olímpicos obtenidos en París 1924 y Ámsterdam 1928.
Antes de la creación de la Copa del Mundo, los Juegos Olímpicos eran considerados la máxima competencia internacional de futbol organizada por la FIFA. Debido a ello, el organismo rector del futbol mundial reconoce esos logros como campeonatos de máximo nivel, permitiendo que Uruguay luzca cuatro estrellas en su camiseta.
Por esta razón, aunque oficialmente cuenta con dos Copas del Mundo, la selección sudamericana mantiene las cuatro estrellas como símbolo de sus cuatro grandes conquistas internacionales.
Con una generación talentosa y una rica tradición futbolística, Uruguay afronta el Mundial 2026 con la misión de volver a conquistar la máxima gloria. La Celeste buscará levantar su tercera Copa del Mundo y terminar con una espera que ya supera las siete décadas desde su última consagración en Brasil 1950.
En un torneo con formato ampliado y más selecciones participantes, los uruguayos aspiran a convertirse nuevamente en protagonistas y demostrar por qué siguen siendo una de las selecciones más respetadas en la historia del futbol mundial.