La histórica conquista de los New York Knicks en las Finales de la NBA desató una auténtica locura en las calles de Nueva York, donde las celebraciones de miles de aficionados terminaron con 63 personas detenidas y diversos hechos de violencia, según informaron las autoridades locales.
Tras el triunfo de los Knicks sobre los Spurs para conquistar su primer campeonato en 53 años, decenas de miles de aficionados se congregaron en los alrededores del Madison Square Garden. Lo que comenzó como una fiesta multitudinaria fue escalando hasta convertirse en una noche caótica marcada por disturbios, daños materiales y enfrentamientos con la policía.
De acuerdo con el Departamento de Policía de Nueva York, los detenidos enfrentan cargos por agresiones a oficiales, posesión ilegal de armas, alteración del orden público, resistencia al arresto y daños a la propiedad.
Entre los incidentes más graves se registró un tiroteo en las inmediaciones de Times Square, donde un joven de 17 años resultó herido. Además, las autoridades reportaron cuatro apuñalamientos durante la madrugada, mientras que diez elementos de la policía sufrieron lesiones durante los operativos de control.
Los desmanes también dejaron importantes daños materiales. Varias unidades de transporte fueron vandalizadas, incluidos autobuses escolares y vehículos particulares, mientras que cinco patrullas resultaron afectadas. Testigos y videos difundidos en redes sociales mostraron a grupos de aficionados trepando postes, semáforos y estructuras urbanas, además de protagonizar peleas en plena vía pública.
Las autoridades señalaron que algunas avenidas permanecieron bloqueadas durante horas debido a la cantidad de personas que se negaban a abandonar las calles pese a los llamados de dispersión.
A pesar de los incidentes, la celebración refleja la enorme euforia que provocó el campeonato de los Knicks, una franquicia que llevaba más de medio siglo sin levantar el trofeo de la NBA y que finalmente volvió a la cima del basquetbol estadounidense.