El Circuit de Barcelona-Catalunya en Montmeló vivió los Libres 1 con Mercedes mandando sobre el asfalto y Checo viéndolo desde fuera al ceder su asiento al estadounidense Herta, que acabó penúltimo en esta primera sesión de este fin de semana en España. Por su parte, la escudería alemana demostró una vez más que siguen siendo los mejores a estas alturas de campeonato. Cualquier otra cosa sería un sorpresón total, y el liderato de George Russell (1:16.36) ya es una amenaza real. Herta ocupó el asiento
El inicio del Gran Premio de Barcelona-Catalunya fue particular. Existió, para empezar, movimiento en los despachos al conocerse que Pierre Gasly recuperaba su tercera posición en Mónaco tras una corrección de la FIA que no gustó a sus rivales, como Red Bull o McLaren. Y en pista siguió siendo peculiar al coincidir siete rookies en pista, con Dino Beganovic (Ferrari de Hamilton), Colton Herta (Cadillac de Pérez), Ayumu Iwasa (Red Bull de Hadjar), Frederik Vesti (Mercedes de Antonelli), Luke Browning (Williams de Albon) y Leo Fornaroli (McLaren de Norris) como protagonistas. Aun así, ya hay hechos que parecen relevantes.
Como se repite hasta la saciedad, Barcelona es un examen a los coches. No se pueden esconder, dicen los propios equipos. Y confirmó que Mercedes es una liga diferente en la parte alta. Su motor térmico, como concuerda el paddock, quizá no es el mejor, pero la ventaja sumando despliegue y las vicisitudes del nuevo reglamento es abismal. Russell comandó el libre de inicio a fin (1:16.363) y abrió sin mucho problema un par de décimas con la competencia. No cambia la cosa ni con otros compuestos.
El británico de Mercedes, que necesita algo más si quiere dar vida al Mundial ante Kimi Antonelli, fue el primero en bajar a los 16 en la sesión (16.3) y venía de un ritmo, con degradación importante, sólido en los medios. Su colchón ya es de un par de décimas con Piastri y McLaren (siempre competentes en calor), y Leclerc en el remozado Ferrari. Max Verstappen, por su parte, se quedó algo más lejos tras mostrarse crítico con la configuración del RB22. Si esto sigue así, sólo un caos puede dejar a Russell y Antonelli sin otra fiesta.
Sainz sufre
Otra película fue para los dos pilotos españoles que corren este fin de semana en casa. No fue un libre cómodo para ninguno de los dos pilotos y la papeleta es complicada. En el caso de Carlos Sainz, de inicio a fin. El español se encontró con problemas desde su primera salida a pista. Perdió unos minutos al quedarse parado el FW48, pero terminó corrigiendo esos inconvenientes para terminar en la 13ª posición. Mucho peor fue lo de su compañero, Luke Browning, que ni pudo salir a pista tras algo grave en el Williams de Albon.
Aunque las noticias tampoco parecen ideales. No mostró una gran velocidad con los neumáticos más blandos y quedó por detrás de varios de los principales rivales de la zona media, como Audi o Haas. Su trabajo seguirá siendo el de encontrar algo más en la configuración que le insufle vida al español.
Alonso, en problemas
Diferente situación vive Fernando Alonso. Sólo pudo superar a su compañero Lance Stroll y a dos de los rookies, Herta y Browning. Y su AMR26 ya enseñó todo lo negativo que tiene. En pista padece un subviraje que le hace francamente difícil de conducir y el despliegue de energía no es el ideal en un circuito con la grandísima incógnita del último sector entre la curva final y la larga recta.