La histórica participación de los New York Knicks en las Finales de la NBA ha desatado la euforia de miles de aficionados en las calles de Manhattan, pero las autoridades de Nueva York han decidido limitar las concentraciones masivas alrededor del Madison Square Garden para los partidos de la serie.
Durante toda la postemporada, los seguidores neoyorquinos adoptaron el lema “We Outside” para celebrar cada victoria del equipo en los alrededores del recinto. Sin embargo, para los encuentros de las Finales, la ciudad implementó un amplio perímetro de seguridad que restringe el acceso a quienes no tengan boletos o algún motivo específico para ingresar a la zona.
Las autoridades señalaron que la medida responde a cuestiones de seguridad, incluyendo los incidentes registrados en celebraciones anteriores y la presencia del presidente Donald Trump durante uno de los partidos de la serie.
Como alternativa, el gobierno local autorizó una zona especial con capacidad limitada para mil aficionados que deseen seguir el encuentro cerca del Madison Square Garden, aunque la medida generó inconformidad tanto entre los aficionados como entre los comerciantes de la zona.
Incluso el propietario de los Knicks, James Dolan, criticó las restricciones y aseguró que nunca estuvo de acuerdo con las condiciones impuestas por las autoridades. Desde la organización del Madison Square Garden también acusaron al gobierno municipal de convertir los alrededores del recinto en una especie de “estado policial”.
Los dueños de bares y restaurantes cercanos también manifestaron su preocupación, argumentando que las medidas afectan directamente la llegada de clientes en uno de los momentos deportivos más importantes que ha vivido la ciudad en décadas.
Por su parte, la policía defendió el operativo al recordar que algunas celebraciones recientes terminaron con arrestos, enfrentamientos y agresiones. Tras el Juego 3 de las Finales, al menos 21 personas fueron detenidas y varias más fueron investigadas por incidentes violentos ocurridos en las calles de Manhattan.
A pesar de la controversia, la expectativa por las Finales sigue creciendo. Los Knicks disputan su primera serie por el campeonato desde 1999 y la pasión de sus aficionados ha convertido cada partido en un auténtico acontecimiento para la ciudad de Nueva York.