Buenas noticias para Ferrari. Pocas horas antes del importante Gran Premio de Mónaco, la estructura italiana recupera a su jefe de equipo, el francés Fred Vasseur. Durante el sábado, quizá la jornada más vibrante de la cita del Principado, se anunció su ausencia al ser hospitalizado, pero volverá a la acción de cara a la carrera. Allí, sus coches parten en 3ª -con Lewis Hamilton- y 4ª -Charles Leclerc- posición en la parrilla tras Andrea Kimi Antonelli y Max Verstappen.
Vasseur fue hospitalizado después de la jornada de libres del Gran Premio de Mónaco y permaneció en observación en un centro hospitalario de la ciudad-estado de la costa mediterránea. En su lugar, muchas de las funciones en Ferrari fueron ocupadas por el antiguo piloto y ahora gestor (uno de los mejores de la parrilla) Jerome D'Ambrosio. Pero el francés no tardará en volver.
El medio oficial de la F1 adelantó que Vasseur regresaría para el domingo y se pondrá, de nuevo, al frente de sus coches. Que cambiaron del ritmo del viernes a un sábado en el que Antonelli y Verstappen subieron enteros de cara el triunfo. Ganar en Mónaco desde la segunda fila parece difícil, con lo que la lucha parece más difícil si cabe. A su favor juega un Hamilton entonado y el valor en casa de Leclerc. El monegasco, eso sí, pagó los fallos en la Q3 tanto al perder la parte de atrás como un toque en la Piscina, y se quedó sin una pole que ostentó durante algunos segundos.
Insatisfechos
"No estamos felices, no podemos mentir. Pero podemos decir que Charles [Leclerc] tendría la pole si hubiese cerrado su primera vuelta. Hasta que tocó las barreras iba realmente rápido", analizaba D'Ambrosio tras la clasificación. "Aunque nos decepciona de forma obvia, sí que nos vemos en la lucha por la pole por primera vez en el año", añadió. Con toda razón, pues parecía un terreno reservado a Mercedes (que sigue en el pleno) o en su lugar a McLaren (especialmente en Miami).
La carrera parece difícil. "Tenemos el propósito de maximizar las oportunidades que se nos presenten de inicio de la carrera. Tenemos que jugar nuestras cartas y después veremos qué réditos nos traen al final de carrera en forma de resultado", cerraba el belga. Ahora Vasseur servirá de apoyo para una batalla más difícil si cabe. El sueño sigue siendo romper el más de un año de sequía.