La tranquilidad en la concentración de la Selección Argentina se rompió de forma abrupta a muy poco del silbatazo inicial de la Copa del Mundo. Lo que parecía una sesión ordinaria de entrenamiento matutino este sábado se transformó en una pesadilla médica luego de que el defensor del Olympique de Marsella, Leonardo Balerdi, tuviera que abandonar la cancha debido a intensas molestias físicas que le impidieron continuar con normalidad.
Los primeros exámenes médicos realizados al zaguero han arrojado un panorama bastante sombrío para la interna de la vigente campeona del mundo. De acuerdo con los reportes oficiales provenientes del búnker argentino, los estudios iniciales apuntan a un desgarro muscular, una dolencia cuyo periodo estimado de rehabilitación ronda los 21 días.
De confirmarse la gravedad de la lesión tras la evaluación médica definitiva, Balerdi quedaría descartado de manera automática para disputar los tres partidos correspondientes a la fase de grupos del Mundial 2026. Esto deja el futuro del jugador en el aire, comprometiendo seriamente el armado de la zaga defensiva que se venía planificando.
Con el tiempo encima, la última palabra la tendrá el director técnico Lionel Scaloni en conjunto con los especialistas médicos de la delegación. El estratega se encuentra en una encrucijada reglamentaria y humana: mantener a Balerdi dentro de la convocatoria final de 26 elementos con la firme esperanza de tenerlo de vuelta para las instancias de eliminación directa (a partir de los Dieciseisavos de Final), o cortarlo definitivamente para llamar a un sustituto que esté al cien por ciento desde el primer día.
Afortunadamente para las aspiraciones argentinas, el reglamento de la FIFA juega a su favor en cuanto a los tiempos. La normativa internacional estipula que los combinados nacionales pueden realizar modificaciones de emergencia en sus listas por causa de lesión grave hasta 24 horas antes del partido de debut de la respectiva selección. Las próximas horas serán cruciales para determinar si Balerdi se mantiene en el barco o si Argentina estrena una nueva cara en su defensa.