La confianza es clave en Mónaco y los libres están para que los pilotos vayan estrechando los márgenes con las barreras y conocer los límites del coche, que en este caso es de una nueva generación. Pese a ser más estrechos, cortos y ágiles, siempre ocurren percances y este año ha sido Isaak Hadjar, con el Red Bull, quien ha acabado contra las barreras, con la subsiguiente bandera roja.
Fue más aparatoso que importante, seguramente por desllantar contra el piano antes de irse contra las vallas metálicas. "Cuando tienes un accidente tan pronto, se hace muy complicado luego", recuerda Pedro de la Rosa en DAZN F1.
Lo curioso es que se trata una vez más del segundo piloto de Red Bull, de ese asiento que dejó libre en diciembre de 2024 Checo Pérez y parece maldito desde entonces. Hadjar, en principio, está rindiendo mejor que Tsunoda y Lawson, pero sigue pagando muy caro la enorme presión que tiene ocupar ese asiento que en su día tenía el piloto mexicano que, no hay que olvidar, tuvo un rendimiento excepcional durante varios años junto a Verstappen.