El Real Madrid vuelve a llamar a la puerta del PSG. Lo hace en circunstancias bien distintas, mucho más favorables, pero no debería servir de mucho. Si bien es cierto que la guerra sin cuartel entre ambos clubes, entre Al Khelaifi y Florentino Pérez, pasó a mejor vida, cuando se trata de tocar a jugadores del PSG la cosa no cambia en exceso, sobre todo si se trata de piezas que se consideran el alma del proyecto del presidente del club, de Luis Campos y de Luis Enrique, que ahora mismo tiene un poder casi absoluto aunque en comunión con los otros dos dirigentes.
Y en el caso que nos ocupa, aunque falta por confirmar que Florentino Pérez se refiera sin citar en su entrevista en Cuatro a Vitinha o Joao Neves, se trata de dos jugadores que Luis Enrique considera intocables. La única solución es que alguno de estos dos jugadores no quisiera seguir en París, porque una de las premisas del entrenador es que todo el que esté a sus órdenes debe estar convencido que está donde quiere estar, a la hora de fichar es una de las premisas, de ahí que ni siquiera se intente ya lanzarse a por jugadores que no están muy convencidos, como es el caso de Julián Álvarez.
Pero las cosas han cambiado en el PSG tras instalarse como un club ganador y con un proyecto claro. Si ya casi todos los jugadores escuchan y miran como un gran destino París, ya no hay casos de futbolistas que se quieran marchar y que fuercen su salida, como ocurriera en su día con Neymar o con el propio Mbappé.
No hay constancia de que se quieran marchar
En el PSG no tiene constancia de que Vitinha y Joan Neves quieran marcharse. El primero renovó su contrato y no hay cláusulas para romper por parte de ninguna de las partes un contrato de forma unilateral. Los rumores de que hay una vía de salida en el contrato son por tanto inviables. En estos casos, lo que logran los agentes en alguna ocasión es que si llega una buena oferta por su jugador, se escuche, y si no se acepta, se suba su contrato como gesto de fidelidad.
Vitinha es el cerebro, el organizador, y Joan Neves es el pulmón. El segundo llegó ahora hace dos campañas procedente del Benfica por unos 60 millones de euros y le bastó el primer año para afianzarse. Jorge Mendes es el agente de Vitinha y si bien es cierto que el agente ha recuperado unas relaciones que estaban casi rotas con el Real Madrid, esta paz tampoco le va a ayudar mucho a la hora de convencer al club parisino de que venda.
Mirando al futuro
Las relaciones entre los presidentes son mucho mejores a raíz del acuerdo entre el Real Madrid y la UEFA. Basta con recordar las declaraciones del presidente qatarí a MARCA cuando se selló la paz en el congreso de la UEFA celebrado en Bruselas. Al Khelaifi elogió la labor encomiable del presidente del Madrid para aceptar la nueva Champions y aparcar la Superliga. Ambos dirigentes se han visto recientemente con motivo de la final de la Champions celebrada en Budapest y fue un encuentro amistoso. Pero Qatar es inflexible en los traspasos y los ejemplos son innumerables. París sigue siendo un muro.