La Selección de España concluyó su preparación para la Copa del Mundo 2026 con más dudas que certezas tras empatar 1-1 frente a Irak en el Estadio de Riazor. En un encuentro de carácter amistoso, Luis de la Fuente optó por una alineación alternativa y aprovechó la oportunidad para observar a varios futbolistas antes del inicio del torneo.
El conjunto español comenzó el partido mostrando superioridad y dominio de la posesión. La presión alta y la movilidad ofensiva dieron resultados rápidamente, especialmente con la participación de Ferran Torres, quien fue uno de los elementos más destacados durante la primera mitad.
La apertura del marcador llegó gracias a una gran acción individual del atacante español. Tras recuperar el balón cerca del mediocampo, Ferran avanzó sin demasiada oposición y definió con un potente disparo para colocar el 1-0 y reflejar la superioridad que España había mostrado durante los primeros minutos.
Sin embargo, cuando parecía que La Roja tenía el encuentro bajo control, llegó una jugada inesperada que cambió el rumbo del partido. Un disparo lejano de Irak sorprendió al guardameta Joan García, quien no logró controlar el balón de manera adecuada y terminó viendo cómo la pelota ingresaba a su portería para decretar el empate.
El error del arquero abrió el debate sobre la competencia en la portería española justo antes del Mundial. Aunque el seleccionador ha mostrado confianza en varios elementos, la actuación de Joan García podría fortalecer la posición de Unai Simón como principal candidato para custodiar el arco en los encuentros más importantes.
Durante la segunda mitad, el compromiso perdió intensidad. Luis de la Fuente realizó múltiples modificaciones para repartir minutos entre gran parte de la plantilla y evitar riesgos físicos a pocos días del debut mundialista. Las constantes sustituciones terminaron por romper el ritmo del partido y redujeron considerablemente las emociones sobre el terreno de juego.
Además, algunos futbolistas españoles sufrieron entradas fuertes por parte del conjunto iraquí, aunque afortunadamente ninguna derivó en lesiones de gravedad. La prioridad para el cuerpo técnico era evitar contratiempos físicos antes de viajar a América para disputar la Copa del Mundo.
Más allá del resultado, el encuentro sirvió para que España completara su preparación y ajustara detalles antes del inicio del torneo. Aunque el empate dejó una sensación discreta, el cuerpo técnico considera que el objetivo principal se cumplió: llegar al Mundial con la plantilla en buenas condiciones y sin bajas de último momento.
Ahora, La Roja centrará toda su atención en la fase de grupos del Mundial 2026, donde buscará confirmar el cartel de favorita y demostrar que el empate ante Irak fue únicamente una anécdota dentro de su camino hacia la conquista del título.