Adrian Newey vuelve al paddock de la Fórmula 1. Si en el Gran Premio de Mónaco de 2025 se estrenaba con los colores de Aston Martin en un fin de semana de carreras, en 2026 volverá a pie de pista tras una ausencia que se prologaba desde el estreno del nuevo curso, en Australia. Ese inicio de campaña estuvo marcado por los problemas del ilusionante proyecto verde y el jefe de equipo dio la cara con sus mensajes contundentes. La cosa ha cambiado bastante y al Principado aterriza un equipo que mira con otros ojos. La cosa va carburando poco a poco.
"Le veremos este fin de semana. Está bien porque tiene mucha experiencia aquí y ha ganado mucho. Es un lugar en el que puede ayudarnos con sus consejos", explicó Mike Krack, otro de los grandes jefes verdes. Dio el pistoletazo a un Mónaco que representa por configuración y restricciones una oportunidad de ver a un Aston algo más enchufado.
De hecho, se marcan un objetivo. Con honestidad y humildad, claro. "No vamos a poner presión innecesaria. Pero hemos dado pasos al frente y en Canadá llegamos a la Q2 -sprint- con un intento. Hay progreso, aunque la competitividad del resto es grande. Y no habrá muchas novedades en el coche, con lo que llegar a la Q2 será un éxito", analizó el ingeniero luxemburgués.
Krack adelanta que la hoja de la FIA será más o menos parecida, aunque el AMR26 tiene cosas bajo la piel. Las principales vienen de Honda, que sigue trabajando en su fábrica. Sin el ADUO todavía, que sigue sin haber sido publicado de forma oficial. Pero con ajustes. "Nos focalizamos en optimizar la gestión de energía desde el punto de vista del pedal del piloto. Aquí hay que optimizarla de forma adecuada", expresó Shintaro Orihara, portavoz de la facción japonesa del equipo. Que sí que adelanta alguna novedad. "Detectamos cosas positivas en Canadá y encontramos margen de mejora. Queremos mejorar la precisión en la entrega de par", informó.
Con un detalle claro. "Descubrimos algo nuevo, sí. Pero quizá es un procedimiento estándar en el par motor que nos ayuda a la conducción", añadió. Son detalles, pero ayudará a un coche que tiene todavía décimas que limar más allá de los grandes saltos de rendimiento que siguen sin esperarse para antes del periodo estival.
Soluciones
Al mismo tiempo, el proyecto sigue ajustando cosas que fallaron. A Alonso en Canadá se le vio sufrir con su asiento y en el equipo ya confían en solucionarlo. "Llevamos desde la mañana del martes con él, vive aquí al lado", decía Krack. Que sí es más concreto al respecto. "Probamos varias cosas, pero la conducción será el test real. Él confía en haber encontrado una mejora, aunque no sorprendería terminar de ajustarlo durante las sesiones. No es sólo un cambio, hay un set completo de ajustes que son complicados si no estás pilotando", agregó.
El español, paralelamente, puede ser un factor diferencial. "El enfoque de esta carrera es diferente y único. Necesitas buen ritmo, necesitas confianza y es en lo que nos enfocamos", relató el ingeniero jefe en pista. Que se agarra a la multitud de detalles que deben solucionar. "Empezará en las ruedas, después del tráfico y ya habrá cosas como la energía o el turbo. La carga de trabajo será enorme", cierra