Hace apenas unos días, Tim Payne era un futbolista prácticamente desconocido fuera de Nueva Zelanda. Con menos de 5 mil seguidores en Instagram y una carrera desarrollada lejos de los grandes reflectores, el lateral se preparaba para disputar el primer Mundial de su trayectoria sin llamar demasiado la atención. Sin embargo, todo cambió gracias a una iniciativa viral impulsada por el creador de contenido argentino Valen Scarsini, conocido como “El Scarso”.
La idea nació de una pregunta sencilla: ¿qué pasaría si el futbolista menos conocido del Mundial se convirtiera en una estrella de las redes sociales? Tras revisar las convocatorias de las selecciones clasificadas, Scarsini eligió a Payne y pidió a sus seguidores apoyarlo, comentar sus publicaciones y hacerlo protagonista de la previa mundialista.
La respuesta fue inmediata. Miles de usuarios comenzaron a compartir contenido relacionado con el defensor neozelandés, provocando un crecimiento explosivo en sus redes sociales. En cuestión de días, Payne pasó de tener 4,715 seguidores a superar los cuatro millones, convirtiéndose en uno de los nombres más comentados antes del inicio de la Copa del Mundo 2026. Incluso la FIFA, creadores de contenido internacionales y figuras de la música se sumaron al fenómeno.
El propio futbolista reconoció que al principio no entendía qué estaba ocurriendo. Tras descubrir el origen de la campaña, agradeció públicamente el apoyo recibido y destacó el cariño mostrado por aficionados de distintos países, especialmente de Latinoamérica.
A sus 32 años, Payne acumula más de 50 partidos con la selección de Nueva Zelanda y se prepara para disputar el Mundial frente a rivales como Irán, Egipto y Bélgica. Lo que comenzó como una simple dinámica en redes terminó convirtiéndolo en una de las historias más inesperadas y populares de la previa mundialista.