La llegada de Diego Mejía a la dirección técnica del Atlético de San Luis despierta más dudas que aplausos en una afición potosina que domina el arte de la sospecha, no se trata de ensañarse con él antes del debut, sino de cuestionar si la directiva apuesta por un proyecto sólido o solo aprovecha alianzas corporativas.
Aunque se le promocione como el eslabón para fortalecer la sinergia con el Atlético de Madrid y el Atlético Ottawa con el que conquistó la liga canadiense en 2025, la Liga MX devora experimentos.
Para una plaza que ya probó la Liguilla, el Alfonso Lastras no exige promesas a largo plazo, sino un timonel de jerarquía probada en el barro nacional, capaz de plantar cara a los gigantes del norte y de la capital.
A sus 42 años, con experiencia previa como visor de talento en para el Manchester City y formación europea, Mejía asume este banquillo caminando sobre la cuerda floja del escepticismo general, en San Luis, la paciencia es un lujo que se agotó hace torneos
La lista de la nostalgia
La lista definitiva de 26 convocados por Javier Aguirre para la Copa del Mundo confirmó que en el fútbol mexicano la jerarquía y el pasaporte europeo pesan más que el momento futbolístico.
Al refugiarse en las figuras de siempre con un Guillermo Ochoa que parece asistir más a un homenaje en vida que a una competencia feroz, el Vasco optó por la vieja confiable de la experiencia, sacrificando la frescura y regularidad de los jóvenes de la Liga MX en el altar de la supuesta madurez internacional.
Este plantel deja un preocupante aire de déjà vu. México saltará a la cancha con una columna vertebral que arrastra más cicatrices que certezas, obligando a la afición a apelar al milagro del instinto antes que al funcionamiento colectivo.
Aguirre ha firmado su propia sentencia, si el colmillo de los veteranos funciona, se le aplaudirá, si las piernas no alcanzan ante la intensidad del fútbol moderno, esta lista será recordada como el último capricho de un sistema que prefiere morir con sus mitos antes que nacer con sus realidades.