La figura de Guillermo Álvarez Cuevas (1945-2026) siempre dividirá opiniones entre la nación celeste. Tras tomar las riendas del club y de la Cooperativa en 1988, el directivo se encargó de mantener a la franquicia en los primeros planos de la popularidad y mudó al equipo del Estadio Ciudad de los Deportes al coloso de Santa Úrsula (ahora Estadio Banorte). Sin embargo, su gestión deportiva de 32 años —que concluyó con su renuncia en 2020— arrojó un balance numérico que refleja perfectamente la época de las llamadas "cruzazuleadas".
A lo largo de su mandato oficial, Álvarez pudo presumir la obtención de 5 títulos oficiales que devolvieron la ilusión a las vitrinas de La Noria, destacando la mítica octava estrella de liga conseguida de la mano de Carlos Hermosillo en el siglo pasado:
Liga MX (1): Invierno 1997.
Copa MX (2): Ediciones de 2013 y 2018.
SuperCopa MX (1): Edición 2019.
Liga de Campeones de la Concacaf (1): Edición 2014 (que le dio el pase al Mundial de Clubes).
Pese a los festejos, la balanza histórica terminó inclinándose hacia el drama. La administración de "Billy" Álvarez acumuló un total de 13 finales perdidas en diferentes competencias, una cifra récord que forjó el mito del equipo dominante que se caía en el último suspiro.
Específicamente en la Liga MX, la Máquina tropezó en 8 ocasiones en la Gran Final, siendo las derrotas ante el acérrimo rival, el América (1988-89, Clausura 2013 y Apertura 2018), las que más calaron en el orgullo de la afición, sumadas a los dolorosos descalabros contra Necaxa, Pachuca, Santos, Toluca y Monterrey.
Con su fallecimiento este fin de semana, los números quedan grabados para siempre en los libros de historia, cerrando un ciclo donde Cruz Azul conoció tanto la gloria absoluta como la máxima frustración bajo las órdenes de un mismo hombre.