El Gran Premio de Canadá terminó siendo un duro golpe para George Russell y Mercedes luego de que el piloto británico abandonara la carrera por una falla mecánica mientras peleaba por la victoria en el circuito Gilles Villeneuve.
Russell sufrió un apagón repentino en su monoplaza cuando transitaba por la recta principal. El volante dejó de funcionar y el motor se detuvo completamente, obligándolo a abandonar la competencia de manera inmediata.
Tras la carrera, James Allison, director técnico de Mercedes, explicó que el problema estuvo relacionado con una falla grave en la batería de la unidad de potencia, misma que terminó dañada por sobrecalentamiento.
El directivo reconoció que el abandono arruinó un fin de semana que había sido muy positivo para el equipo, especialmente porque presentaron una importante actualización en el monoplaza que mostró un rendimiento competitivo durante todo el evento.
Con la salida de Russell, Andrea Kimi Antonelli heredó el liderato y terminó consiguiendo su cuarta victoria consecutiva de la temporada, ampliando además su ventaja en el campeonato mundial a 43 puntos sobre su compañero de equipo.
Mercedes ahora buscará descubrir el origen exacto del problema para evitar que vuelva a repetirse en futuras carreras. La escudería ya había sufrido un incidente similar anteriormente durante la clasificación del Gran Premio de China.
Por su parte, Russell lamentó la situación y aseguró sentirse frustrado por los problemas de fiabilidad que ha enfrentado esta temporada, especialmente después de perder oportunidades importantes en distintas carreras y sesiones de clasificación.