Khvicha Kvaratskhelia ha pasado de ser el “niño bueno” del PSG a convertirse en una de las armas más letales del equipo parisino rumbo a la final de la Champions League.
Detrás de su imagen tranquila y reservada, el georgiano ha mostrado un carácter explosivo dentro del campo, siendo decisivo en cada ronda de eliminación directa del torneo, ya sea con goles o asistencias.
El atacante llegó a París en el invierno de 2025 procedente del Napoli, donde ya era idolatrado por la afición bajo el apodo de “Kvaradona”. El PSG pagó cerca de 70 millones de euros por él en una operación impulsada especialmente por Luis Enrique, quien encontró en el extremo no solo talento técnico, sino también sacrificio y compromiso.
Aunque Georgia no logró clasificar al Mundial 2026, Kvaratskhelia se ha consolidado como uno de los futbolistas más determinantes del PSG en el tramo más importante de la temporada.
Su impacto en Europa ha sido contundente. Marcó frente al Mónaco en la repesca y elevó todavía más su nivel en las rondas definitivas. Ante Chelsea, ingresó desde el banquillo en la ida de octavos y revolucionó el partido con dos goles y una asistencia, antes de volver a marcar en Londres para sellar la clasificación.
En cuartos de final apareció contra Liverpool, tanto en París como en Anfield, donde asistió a Ousmane Dembélé. Posteriormente, en semifinales frente al Bayern de Múnich, volvió a ser determinante con goles y asistencias en una eliminatoria cargada de emociones.
Kvaratskhelia suma diez goles en la presente edición de la Champions League y ya es el tercer máximo goleador del PSG en fases de eliminación directa de la competición, solo por detrás de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé.
Además, se convirtió en el primer futbolista del club parisino desde Zlatan Ibrahimovic en alcanzar los diez goles en una misma edición de la máxima competición europea.
Ahora, el georgiano buscará confirmar su explosión definitiva en la final de Budapest ante Arsenal, donde el PSG sueña con conquistar Europa una vez más.