El futuro de Julián Álvarez vuelve a colocarse en el centro del mercado europeo.
El delantero del Atlético de Madrid es seguido de cerca por Barcelona y Arsenal, aunque su salida luce complicada debido a su contrato hasta 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros.
Diego Simeone evitó asegurar la continuidad del argentino para la próxima temporada y dejó la decisión en manos del propio futbolista: “Es una pregunta para Julián”.
Mientras tanto, el Atlético ya comienza a mover piezas tras la salida de Antoine Griezmann rumbo a la MLS y analiza posibles refuerzos para el próximo curso.