El RC Celta de Vigo cerró la temporada con una victoria clave tras derrotar 1-0 al Sevilla FC en Balaídos, resultado que le permitió asegurar por segundo año consecutivo su boleto a la UEFA Europa League.
El conjunto dirigido por Claudio Giráldez dominó gran parte del encuentro, aunque le costó traducir ese control en oportunidades claras durante la primera mitad. Las llegadas más peligrosas llegaron por la banda derecha con las incorporaciones de Javi Rueda, mientras que el sueco Williot Swedberg avisó temprano con un disparo que pasó por encima del arco.
A pesar del dominio celeste, el Sevilla logró equilibrar el partido con el paso de los minutos y estuvo cerca de abrir el marcador antes del descanso. Una gran atajada del arquero Ionut Radu evitó el gol de Alexis Sánchez, manteniendo el empate al medio tiempo.
Para la segunda parte, el Celta salió decidido a quedarse con el triunfo y encontró recompensa rápidamente. Apenas al minuto 51, Ilaix Moriba sacó un potente disparo desde fuera del área para marcar el único gol del partido, desatando la locura en Balaídos.
El equipo gallego incluso estuvo cerca de ampliar la ventaja. Swedberg rozó el segundo tanto y Sergio Carreira estrelló un disparo en la cruceta en los mejores minutos del conjunto local.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó cuando Iago Aspas abandonó el terreno de juego entre aplausos de toda la afición celeste, en un posible cierre de ciclo para el histórico delantero.
En los minutos finales, el Sevilla tuvo más posesión, pero nunca encontró claridad para incomodar realmente al Celta, que terminó celebrando una clasificación europea más ante su gente.
Además, el futuro de Ilaix Moriba podría estar lejos de Vigo. Tras convertirse en una de las piezas más importantes de la temporada, el mediocampista apunta a ser una de las ventas importantes del club durante el próximo mercado de verano.