A menos de un mes de que arranque el Mundial 2026, la Federación Mexicana de Futbol volvió a intentar combatir el grito homofóbico en los estadios con una nueva campaña llamada “La ola sí, el grito no”, enfocada en promover un ambiente familiar y evitar sanciones de FIFA durante los partidos que se jugarán en México.
Desde 2013, la FIFA ha presionado constantemente a la FMF para erradicar el famoso “eh puto” que suele escucharse cuando despeja el portero rival. Sin embargo, pese a múltiples intentos, campañas y protocolos, el problema continúa presente tanto en partidos de la Selección Mexicana como en encuentros de Liga MX.
Ahora, bajo la gestión de Mikel Arriola, la federación apostó por una campaña que busca cambiar el grito discriminatorio por la tradicional “ola” en las tribunas, apelando además a la nostalgia de los aficionados que vivieron el Mundial de México 1986.
En el video promocional aparecen exjugadores históricos del Tri como Carlos de los Cobos, Luis Flores y Mario Trejo, quienes recuerdan cómo el apoyo positivo de la afición fue clave en los grandes momentos de la Selección Mexicana.
La FMF explicó que el objetivo es “canalizar la pasión de la afición” para convertir las tribunas en un verdadero impulso para el equipo nacional, especialmente durante los 13 partidos mundialistas que se disputarán entre la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
A pesar de ello, el reto sigue siendo enorme. En más de una década, FIFA ha sancionado en repetidas ocasiones al futbol mexicano por conductas discriminatorias en las gradas. Incluso recientemente el grito volvió a escucharse en partidos de Liga MX y de la propia Selección Mexicana, dejando en evidencia que las medidas implementadas no han sido suficientes.
El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación ya había señalado desde 2014 que esta expresión tiene una carga ofensiva y discriminatoria, por lo que organismos nacionales e internacionales han insistido en eliminarla definitivamente del futbol mexicano.
De cara al Mundial 2026, la FMF espera que esta nueva estrategia finalmente genere conciencia entre los aficionados y evite que México vuelva a quedar en el centro de la polémica durante la máxima fiesta del futbol.