El Fulham de Raúl Jiménez cerró su participación en la Premier League con un empate 1-1 frente al Wolverhampton Wanderers, en un duelo especial para el delantero mexicano, quien volvió a la que fue su casa durante varias temporadas.
El conjunto londinense buscaba cerrar la campaña con una victoria para mejorar su posición en la tabla, mientras que los Wolves, ya descendidos, querían regalarle una alegría a su afición en el último compromiso del torneo.
Jiménez inició el encuentro desde el banquillo y observó cómo los locales tomaban la iniciativa desde los primeros minutos, adueñándose de la posesión y generando peligro constante en territorio rival. Fulham respondió con algunas aproximaciones, principalmente aprovechando espacios al contragolpe.
Con el paso de los minutos el partido se equilibró, aunque el cuadro visitante comenzó a tener mayor presencia ofensiva.
La primera anotación llegó al minuto 26, cuando Mané aprovechó un error defensivo del Fulham para sacar un potente disparo y adelantar a Wolverhampton en el marcador.
Tras el gol, el encuentro se volvió más disputado en el mediocampo. Fulham intentó reaccionar antes del descanso, pero le faltó contundencia en el último toque.
Cuando terminaba la primera mitad, el árbitro señaló penal a favor de los visitantes por una falta dentro del área. Ya en tiempo agregado, Robinson convirtió desde los once pasos para poner el 1-1 y mandar el juego empatado al descanso.
En el complemento, ambos equipos mantuvieron un ritmo intenso, aunque las oportunidades claras de gol fueron escasas. Wolverhampton mostró mayor intención ofensiva después del minuto 65, buscando despedirse con triunfo frente a su gente.
Poco después llegó uno de los momentos más emotivos de la tarde. Al minuto 66, Raúl Jiménez ingresó de cambio y recibió una cálida ovación por parte de la afición de los Wolves, que le dedicó el tradicional cántico de “Sí, señor”, recordando el cariño que dejó durante su etapa en el club.
El delantero mexicano respondió con aplausos y gestos de agradecimiento hacia las gradas.
En los minutos finales, el partido se volvió de ida y vuelta, pero ninguno de los equipos logró encontrar el gol del triunfo. Finalmente, Wolverhampton y Fulham firmaron un empate a un gol en el cierre de la temporada.