La Liga MX Femenil vivirá una transformación importante después del Mundial 2026. Con el objetivo de fortalecer el crecimiento del torneo y responder a las peticiones de jugadoras, clubes y televisoras, la competencia implementará varios cambios estructurales de cara a la temporada 2026-2027.
La presidenta de la liga, Mariana Gutiérrez, adelantó que desaparecerán las jornadas dobles y se mantendrá el formato de dos Liguillas por temporada, aunque ahora dentro de un campeonato anual.
Esto significa que el torneo dejará atrás el sistema tradicional de Apertura y Clausura para dar paso a una temporada larga con una sola fase regular y dos fases finales. Sin embargo, todavía no se han revelado todos los detalles sobre cómo funcionarán exactamente las dos Liguillas.
Uno de los principales motivos detrás de esta modificación es la carga física que enfrentan las futbolistas. En los últimos meses, varias jugadoras y clubes señalaron el desgaste generado por el calendario actual, especialmente por la acumulación de partidos y las constantes lesiones provocadas por las fechas dobles.
Con este nuevo modelo, la liga buscará establecer encuentros cada ocho días y respetar las Fechas FIFA, permitiendo mejores tiempos de recuperación y planeación para los equipos.
Además, los dueños de clubes también impulsaron cambios relacionados con los gastos operativos. Una de las propuestas que toma fuerza es el regreso al sistema de grupos por zonas geográficas, algo similar al formato utilizado cuando nació la Liga MX Femenil en 2017.
En aquel modelo, los equipos estaban divididos en grupos y la Liguilla comenzaba desde Semifinales. Posteriormente, en 2019, el torneo adoptó el mismo formato de la Liga MX varonil con tabla general y eliminación directa desde Cuartos de Final.
Aunque todavía no existe confirmación oficial sobre el regreso de los grupos regionales, la idea busca reducir costos de viajes y logística para las instituciones.
Por otro lado, algunas futbolistas ven de manera positiva el nuevo formato anual, ya que podría brindar mayor estabilidad contractual y evitar la incertidumbre constante de los mercados de verano e invierno.
Con estos ajustes, la Liga MX Femenil busca seguir creciendo tanto en lo deportivo como en lo económico, mientras intenta consolidarse como una de las competiciones femeniles más importantes del continente.