Steve Kerr continuará al frente de Golden State Warriors luego de llegar a un acuerdo para firmar una extensión de contrato por dos temporadas más, asegurando así su permanencia con la franquicia rumbo a lo que será su campaña número 13 como entrenador en jefe.
De acuerdo con información de ESPN, Kerr seguirá siendo el entrenador mejor pagado de la NBA a nivel anual, después de haber percibido 17.5 millones de dólares la temporada pasada.
Durante las últimas semanas, el estratega sostuvo múltiples reuniones con el propietario Joe Lacob y el gerente general Mike Dunleavy para discutir el futuro deportivo de la organización, incluyendo la filosofía ofensiva, la dirección de la franquicia y el armado del plantel a largo plazo.
Aunque desde dentro de la organización existía optimismo sobre el regreso de Kerr, las negociaciones se extendieron hasta los últimos días debido a las dudas que dejó la decepcionante temporada 2025-2026 de los Warriors. Golden State terminó con marca de 37-45 y fue eliminado por Phoenix Suns en el play-in de la Conferencia Oeste.
Incluso, el propio Kerr había dejado abierta la posibilidad de salir de la organización tras asegurar que estos cargos “tienen fecha de vencimiento” y que, en ocasiones, las franquicias necesitan “sangre nueva”.
Pese a ello, tanto la directiva como figuras importantes del equipo, incluido Stephen Curry, dejaron clara su intención de mantener al entrenador dentro del proyecto.
Kerr llegó a Golden State en 2014 y rápidamente transformó a la franquicia en una dinastía moderna de la NBA. En su primera temporada conquistó el campeonato y posteriormente sumó títulos en 2017, 2018 y 2022, acumulando cuatro anillos como entrenador de los Warriors.
A lo largo de su etapa en Golden State, Kerr también logró consolidarse como uno de los entrenadores más exitosos de la historia reciente de la NBA. La temporada pasada alcanzó las 600 victorias en apenas 943 partidos, convirtiéndose en el cuarto técnico más rápido en conseguir dicha marca.
Ahora, con Kerr de regreso y Stephen Curry todavía bajo contrato, los Warriors buscarán reconstruir el roster durante el verano mediante el draft, agencia libre y posibles intercambios, con el objetivo de volver a competir seriamente dentro de una Conferencia Oeste cada vez más exigente.