El Clausura 2026 podría convertirse en el cierre perfecto para una de las etapas más exitosas en la historia de Tigres UANL. André-Pierre Gignac disputa su último torneo como futbolista felino y el equipo regio todavía mantiene vivo el sueño de despedir a su máxima leyenda con un doblete histórico.
Después de más de 11 años defendiendo la camiseta auriazul, el delantero francés vive sus últimos meses como jugador profesional mientras Tigres pelea simultáneamente por la Liga MX y la Concachampions.
En el torneo internacional, los dirigidos por Guido Pizarro ya aseguraron su lugar en la Final de la Concacaf Champions Cup 2026 tras eliminar al Nashville SC. Ahora enfrentarán al Toluca el próximo 30 de mayo en el Estadio Nemesio Díez.
El título internacional significaría mucho más que otra copa para el club, ya que representaría el segundo campeonato continental de la era Gignac y además otorgaría boleto al Mundial de Clubes FIFA 2029 y a la Intercontinental Cup.
Pero antes de pensar en Toluca, Tigres todavía debe cerrar su pase a las Semifinales del Clausura 2026. Los felinos llegan con ventaja de 3-1 sobre Chivas tras el partido de ida y este sábado buscarán confirmar su clasificación en el Estadio Akron.
El panorama luce favorable para los regiomontanos. Un triunfo, empate o incluso una derrota por un gol les daría el boleto a la siguiente ronda. Chivas necesita ganar por dos o más anotaciones para eliminar a los universitarios.
Más allá de los resultados deportivos, el torneo tiene un fuerte componente emocional para la afición auriazul. Gignac no solo se convirtió en el máximo goleador histórico del club con más de 220 goles, también es considerado el futbolista más importante en la historia moderna de Tigres.
Hasta ahora, el francés presume un palmarés de 12 títulos oficiales con la institución, incluyendo cinco campeonatos de Liga MX, una Concachampions, cuatro Campeón de Campeones y dos Campeones Cup.
Por eso, dentro del plantel existe una motivación especial: cerrar la era Gignac con un último gran capítulo.
Tigres todavía está vivo en ambos torneos y el sueño del doblete continúa intacto. La ilusión de despedir a su ídolo levantando dos trofeos mantiene encendida la esperanza de toda la afición felina.