Benjamín Mora, ex estratega de Atlas y Querétaro, concluyó su vínculo con el Wuhan Three Towns apenas cinco meses después de su nombramiento. Aunque la separación se anunció como un acuerdo mutuo, el entorno del equipo y la situación en la tabla general dictaron una sentencia inevitable.
Mora heredó un equipo en plena reconstrucción. El Wuhan, que apenas en 2022 saboreaba las mieles del título, se encuentra hoy sumido en una profunda crisis financiera y administrativa. Sanciones por incumplimiento en normas de fichajes y la salida de sus principales figuras dejaron al mexicano con un plantel limitado para competir al máximo nivel.
Durante su breve estancia de 10 partidos oficiales, los números no acompañaron la propuesta de Mora:
Victorias: 2
Empates: 2
Derrotas: 6
Posición: 15 (Zona de descenso), agravada por una sanción de reducción de puntos.
Más allá de los resultados en la cancha, trascendió que la salida se debió a discrepancias fundamentales sobre el futuro del proyecto. Mora, acostumbrado al éxito internacional tras su paso histórico por el Johor Darul Takzim de Malasia (donde ganó 9 títulos), no encontró en Wuhan la estabilidad necesaria para desarrollar su idea futbolística a largo plazo.