Con la etapa de Álvaro Arbeloa prácticamente cerrada en el banquillo del Real Madrid, el club blanco ya mira hacia su próximo entrenador. La necesidad de recuperar protagonismo y evitar una tercera temporada consecutiva sin títulos obliga a Florentino Pérez a encontrar un perfil capaz de devolverle estabilidad y jerarquía al equipo.
Tras dos campañas irregulares y el paso de tres técnicos —Carlo Ancelotti, Xabi Alonso y el propio Arbeloa—, el Madrid encara el cierre de LaLiga con la urgencia de tomar decisiones importantes. A falta de cinco jornadas para el final del campeonato, varios nombres comienzan a sonar con fuerza: José Mourinho, Jürgen Klopp, Mauricio Pochettino, Lionel Scaloni, Massimiliano Allegri y Raúl González aparecen como principales candidatos.
Uno de los nombres que más ruido genera es el de José Mourinho. El portugués, actualmente al frente del Benfica, divide opiniones dentro del madridismo. Su paso entre 2010 y 2013 dejó títulos —una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España—, pero sobre todo devolvió competitividad europea al club con tres semifinales consecutivas de Champions, cortando una larga racha de eliminaciones tempranas. Sin embargo, también dejó polémicas recordadas, como el famoso incidente con Tito Vilanova. Su regreso no sería sencillo, además de que el Madrid tendría que pagar una cláusula cercana a los tres millones de euros.
Jürgen Klopp vuelve a aparecer, como casi siempre que hay crisis en Chamartín. El alemán siempre ha sido un técnico del agrado de la directiva, pero hoy parece más lejano que nunca. Desde su salida del Liverpool asumió en 2025 como Director Global de Fútbol de Red Bull, supervisando varios clubes del grupo, y no parece tener intención de regresar pronto a los banquillos. Además, su perfil de procesos largos y fuerte involucramiento en la planificación deportiva no encaja del todo con la urgencia inmediata del Madrid.
Mauricio Pochettino y Lionel Scaloni también figuran entre los nombres atractivos, aunque ambos tienen el mismo obstáculo: el Mundial de 2026. El primero dirige a Estados Unidos y el segundo a Argentina, ambos con contrato vigente hasta después de la Copa del Mundo. Esto complica cualquier negociación inmediata, especialmente en el caso de Scaloni, quien además llega respaldado por el título mundial conseguido en Qatar 2022 y dos Copas América.
Massimiliano Allegri es otro viejo conocido en las quinielas madridistas. El actual técnico del Milan ya estuvo cerca del club blanco en varias ocasiones, incluso rechazando personalmente a Florentino Pérez en el pasado para continuar en la Juventus. Su experiencia y perfil siguen siendo valorados, aunque su oportunidad parece haberse ido diluyendo con el tiempo y cuesta imaginar un nuevo intento por parte del presidente madridista.
Finalmente aparece Raúl González, un nombre que durante años pareció destinado a seguir el camino de Guardiola en Barcelona: ídolo del club, entrenador de cantera y eventual salto al primer equipo. Sin embargo, su etapa en el Castilla no terminó de consolidarse con el esperado ascenso, y la llegada de otros entrenadores le cerró el paso. Aunque dejó el club en 2025, el propio Raúl ha reconocido que su deseo a medio plazo sigue siendo volver a su casa.
La decisión no será sencilla. El Real Madrid necesita algo más que un entrenador: necesita recuperar una identidad competitiva que le permita volver a dominar. Y en una institución donde ganar no es una opción, sino una obligación, el próximo nombre en el banquillo puede marcar el rumbo de los próximos años.