Los Tigres dieron un paso firme rumbo a la final de la Concacaf Champions Cup tras imponerse 0-1 al Nashville SC en el duelo de ida de las semifinales, disputado en el GEODIS Park bajo condiciones complicadas por la lluvia. El conjunto regiomontano, dirigido por Guido Pizarro, supo resistir los embates del rival y capitalizó su oportunidad más clara gracias a la calidad individual de Ángel Correa.
El encuentro comenzó con intensidad por parte del equipo local, que incluso llegó a marcar en los primeros minutos mediante Hany Mukhtar, aunque la anotación fue anulada por fuera de juego. A partir de ahí, Nashville se adueñó de la posesión, alcanzando un 57.6% al final del partido, pero sin la contundencia necesaria para reflejarlo en el marcador.
Por su parte, Tigres mostró orden defensivo y paciencia. La figura de Nahuel Guzmán fue clave, especialmente con una espectacular atajada en la primera mitad que evitó la caída de su arco. Cuando mejor jugaba Nashville, apareció el momento decisivo del partido: al minuto 32, Correa tomó el balón fuera del área y sacó un zurdazo imparable que se incrustó en el arco defendido por Brian Schwake, firmando un auténtico golazo.
Con la ventaja en el marcador, Tigres manejó los tiempos del partido. Aunque Nashville intentó reaccionar en la segunda mitad, se encontró con una defensa sólida y un Guzmán inspirado. Incluso en los minutos finales, los locales presionaron con intensidad, generando peligro a balón parado y con disparos lejanos, pero sin lograr el empate.
El equipo mexicano también tuvo oportunidades para ampliar la ventaja, destacando un disparo de Correa que complicó nuevamente al arquero rival, así como una clara ocasión desperdiciada por Juan Vigón. Además, el ingreso de jugadores como Diego Lainez y André-Pierre Gignac aportó frescura en el tramo final.
Más allá del marcador, el resultado representa un golpe de autoridad para Tigres, que no solo se lleva la victoria como visitante, sino también un gol que puede ser determinante en la eliminatoria. Nashville, por su parte, deberá mejorar su efectividad de cara al arco si quiere remontar en el partido de vuelta.
Con este 0-1, Tigres regresa a casa con una ventaja mínima pero valiosa, consciente de que aún quedan 90 minutos por disputarse. La serie está abierta, pero los felinos han dado el primer zarpazo en territorio estadounidense.