A pesar de la diferencia en el presente, la historia juega un papel importante en este enfrentamiento. Para Pumas, terminar como líder no siempre ha sido garantía de éxito, ya que en varias ocasiones no logró coronar ese dominio con el campeonato, incluyendo finales perdidas ante el propio América y otros rivales. Sin embargo, también cuenta con antecedentes positivos en los que sí logró levantar el título partiendo desde la cima.
Por su parte, América tiene un dato que alimenta su confianza: cada vez que ha eliminado a Pumas en Liguilla, ha terminado proclamándose campeón. Este antecedente le da un giro interesante a la serie, pues aunque en el papel luce como el equipo más débil, su historia en este tipo de instancias lo respalda.
Así, el cruce no solo enfrenta al mejor equipo del torneo contra el último clasificado, sino que pone cara a cara el presente dominante de Pumas con la tradición ganadora del América, en una serie que promete intensidad, presión y un desenlace impredecible.