Mazatlán y Toluca regalaron uno de esos partidos que explican por qué el futbol mexicano es impredecible. Un duelo que pasó de la tensión al caos absoluto… y que terminó con siete goles, remontadas y un cierre de infarto.
El primer golpe lo dio Toluca. Cuando parecía que el empate sin goles mandaría al descanso, apareció Everardo López en el agregado para poner el 0-1 y silenciar momentáneamente el Kraken.
Pero lo que vino después fue otra historia.
Mazatlán salió con otra cara en el segundo tiempo. Brian Rubio empató temprano y encendió el partido. Toluca respondió con Briseño para recuperar la ventaja, pero el control duró poco. El VAR intervino, se marcó penal y Yoel Bárcenas lo convirtió para el 2-2.
A partir de ahí, el juego se rompió.
Mazatlán tomó ventaja con Gabriel López al 75’, y cuando parecía que se encaminaban al triunfo, Toluca volvió a responder. Nicolás Castro sacó un disparo desde fuera del área al 87’ para el 3-3… pero la alegría escarlata duró segundos.
En la siguiente jugada, Mazatlán golpeó de nuevo. Jesús Hernández apareció dentro del área para marcar el 4-3 definitivo y desatar la locura en la tribuna.
Los últimos minutos fueron puro drama: nueve minutos de agregado, llegadas, faltas y un Toluca volcado al frente… pero sin premio.