A más de cinco años de la muerte de Diego Armando Maradona, el proceso judicial por su fallecimiento avanza en medio de una creciente tensión, marcada por acusaciones cruzadas, estrategias defensivas agresivas y testimonios que ponen bajo la lupa las decisiones médicas en sus últimos días.
Uno de los momentos más delicados de la última audiencia llegó con el planteo del abogado de la psiquiatra Agustina Cosachov, quien sugirió que los hijos mayores de Maradona podrían tener responsabilidad en su cuidado.
La defensa incluso mencionó la figura de “abandono de persona”, lo que generó una reacción inmediata del abogado Fernando Burlando.
El tribunal rechazó este planteo y confirmó que los hijos continuarán declarando como testigos, sin que se les puedan atribuir responsabilidades penales durante el juicio.
El neurocirujano Leopoldo Luque volvió a quedar en el foco tras su declaración. Aseguró que la relación con Maradona comenzó en 2017 y describió un cuadro complejo en sus últimos años.
Según su testimonio, el exfutbolista atravesaba un estado delicado, con consumo de alcohol y signos de deterioro. También afirmó que intentó derivarlo a otros especialistas, aunque sin éxito en todos los casos.
Uno de los puntos más controvertidos fue su postura sobre el tratamiento posterior a la operación: Luque consideró que Maradona no debía volver a su casa y que lo ideal era mantenerlo en una clínica.
La declaración de Gianinna Maradona fue uno de los momentos más impactantes del juicio.
La hija del Diez apuntó directamente a la decisión de optar por una internación domiciliaria, una medida que, según explicó, fue recomendada por el equipo médico y consensuada con la familia.
“Nos dijeron que no era opción internarlo, que lo mejor era una internación domiciliaria”, relató ante el tribunal.
Durante la audiencia también se reprodujeron audios en los que Luque asumía responsabilidad en el seguimiento médico, lo que contrasta con declaraciones públicas posteriores.
Gianinna no pudo contener la emoción y cuestionó al médico:
“Me da bronca escucharlo… porque dijo que no era su médico y en los audios queda claro que se hacía responsable”.
El testimonio también expuso la confianza que la familia depositó en el equipo médico, así como dudas sobre el manejo del tratamiento y la medicación.
“Queríamos que viviera lo mejor posible, pero nos manipularon”, afirmó.
El proceso no solo busca determinar responsabilidades médicas, sino que también deja al descubierto tensiones familiares, diferencias de criterio y una red compleja de decisiones compartidas.
En el banquillo, además de Luque y Cosachov, están otros profesionales de la salud acusados de homicidio simple con dolo eventual.
El juicio continúa… y cada audiencia suma nuevas preguntas sobre los últimos días de una de las figuras más grandes en la historia del futbol.