Nico Paz se perfila como una de las grandes apuestas del futuro para la Selección Argentina, pero su presente ya lo coloca en la conversación. Talento, perfil bajo y rendimiento constante definen a un futbolista que atraviesa un momento clave en su carrera.
Su debut con la Albiceleste, en octubre de 2024 ante Bolivia, marcó un antes y un después. No solo por vestir la camiseta nacional, sino por asistir a Lionel Messi en una noche inolvidable. “Fue un sueño, lo entendí después del partido”, reconoció.
Más allá de lo futbolístico, ese día dejó una enseñanza: “Trabajá duro y sé humilde”, le dijo Messi. Un consejo que Paz adoptó como guía y que hoy refleja en su crecimiento dentro y fuera de la cancha.
Tras su salida del Real Madrid en 2024, el mediocampista encontró continuidad en el Como de Italia, donde ha evolucionado notablemente. Con mayor confianza, pide el balón, encara y asume protagonismo: “He madurado en todos los aspectos”, afirmó.
Parte de ese desarrollo se explica por la influencia de Cesc Fàbregas, quien le ha brindado libertad y respaldo en su juego.
Mientras crece en la Serie A, su nombre ya suena en clubes importantes como Inter y en un posible regreso al Real Madrid. Sin embargo, Paz mantiene el enfoque: consolidarse en Europa y ganarse un lugar en la Selección, con el sueño intacto de disputar un Mundial.