El futbol mexicano busca reordenarse desde sus cimientos. La Federación Mexicana de Futbol anunció un programa de certificación de academias con el objetivo de poner fin a las llamadas escuelas “patito” y mejorar la formación de jugadores en todo el país.
La iniciativa, presentada el pasado 25 de febrero en el Congreso de Futbol Formativo, comenzará su primera etapa el 16 de abril y forma parte de un nuevo modelo de desarrollo que pretende elevar los estándares en el futbol base.
Entre sus principales objetivos están garantizar una formación integral para los jóvenes, profesionalizar a los entrenadores, regular academias sin certificación y asegurar condiciones adecuadas para el desarrollo físico y mental de los futbolistas.
El programa funcionará mediante evaluaciones que analizarán aspectos como infraestructura, organización, metodología de entrenamiento y protocolos de seguridad. Aquellas academias que cumplan con los requisitos establecidos recibirán la certificación oficial de la FMF.
A largo plazo, la intención es fortalecer la base del futbol nacional y generar talento mejor preparado que pueda nutrir a clubes de la Liga MX.
Sin embargo, la iniciativa no ha estado exenta de cuestionamientos. Algunos formadores y usuarios en redes sociales han expresado preocupación por posibles costos elevados en el proceso, lo que podría limitar el acceso para ciertas academias y convertir la certificación en un filtro excluyente.
El impacto del programa dependerá de su implementación. Si logra equilibrar regulación y accesibilidad, podría representar un avance importante para el futbol mexicano. De lo contrario, existe el riesgo de que sea percibido como un nuevo negocio dentro de la estructura federativa.
Por ahora, la intención es clara: terminar con la improvisación en la formación y construir un sistema más sólido desde la raíz.