Shohei Ohtani no solo domina en el diamante, también lo hace fuera de él. El pelotero de los Dodgers proyecta ingresos por 127 millones de dólares en 2026, la cifra anual más alta para un beisbolista, según Forbes, a pesar de percibir apenas 2 millones de salario con Los Ángeles.
La mayor parte de sus ganancias proviene de fuera del campo. Ohtani genera alrededor de 125 millones de dólares en patrocinios, licencias y artículos de colección, impulsado por marcas como New Balance y Fanatics, además de su fuerte presencia en mercados como Estados Unidos y Japón.
Su contrato de 700 millones de dólares con los Dodgers explica su bajo sueldo actual: solo cobra 2 millones al año, mientras que 680 millones fueron diferidos hasta 2034, con pagos cercanos a 68 millones por temporada en el futuro.
Aun así, mantiene una amplia ventaja sobre otros jugadores como Cody Bellinger, quien proyecta 56.5 millones en ingresos.
El ranking de la MLB también incluye a figuras como Kyle Tucker (65 millones), Juan Soto (51.9) y Aaron Judge (46.1), seguidos por nombres como Bobby Witt Jr., Zack Wheeler, Mike Trout, Jacob deGrom y Gerrit Cole.
El impacto de Ohtani fuera del campo es tan grande que concentra gran parte de los ingresos comerciales de la liga. De hecho, genera más de seis veces lo que producen juntos los otros nueve jugadores del top 10 en este rubro.
Esta concentración de dinero ha generado debate entre los dueños de equipos, quienes buscan implementar un tope salarial. Con el convenio colectivo por expirar en diciembre, aumenta la tensión y el riesgo de un conflicto que podría afectar la temporada 2027.