El Arsenal dio un paso importante en su camino por la Champions League 2025-2026 al imponerse 0-1 al Sporting de Lisboa en el duelo de ida de los cuartos de final, disputado en el Estadio José Alvalade. En un partido cerrado, intenso y marcado por la intervención del VAR, los ingleses encontraron la diferencia en los minutos finales gracias a Kai Havertz.
Desde el arranque, el encuentro mostró a dos equipos con propuestas claras pero cautelosas. El Sporting intentó aprovechar su localía con llegadas peligrosas, principalmente por conducto de Geny Catamo y Trincão, quienes pusieron a prueba a la zaga londinense. Por su parte, el Arsenal respondió con posesión y aproximaciones lideradas por Martin Ødegaard y Leandro Trossard, aunque sin contundencia en el último tercio.
La primera mitad se caracterizó por la intensidad física y múltiples faltas, destacando la amonestación a Hidemasa Morita al minuto 31. A pesar de algunos disparos de media distancia y aproximaciones en ambas áreas, el marcador no se movió antes del descanso.
En el complemento, el partido mantuvo el mismo guion: equilibrio, tensión y pocas oportunidades claras. El Arsenal incluso vio cómo se le anulaba un gol tras revisión del VAR, luego de que Martín Zubimendi había enviado el balón al fondo de la red, pero la jugada fue invalidada por fuera de lugar.
El Sporting también generó peligro, incluyendo un tanto que igualmente fue anulado tras revisión, lo que reflejó lo cerrado del encuentro y lo determinante que fue la tecnología en el desarrollo del juego.
Cuando parecía que el empate sin goles sería el resultado final, apareció Kai Havertz en el tiempo agregado para romper la igualdad. El alemán aprovechó un descuido defensivo para marcar el 0-1 al minuto 91, silenciando el José Alvalade y dándole al Arsenal una ventaja clave de cara al partido de vuelta.
Con este resultado, el conjunto inglés llegará con ventaja a casa, mientras que el Sporting estará obligado a buscar la remontada como visitante si quiere mantenerse con vida en la competición. La eliminatoria queda abierta, pero con ligera inclinación hacia los “Gunners”, que supieron resistir y golpear en el momento justo.