Tiger Woods volvió a ser tema central en el Masters sin siquiera estar presente en Augusta. Su ausencia, tras ser arrestado en Florida bajo sospecha de conducir bajo los efectos de sustancias, generó críticas y reflexiones dentro del circuito, incluyendo las del australiano Jason Day, quien cuestionó su decisión de manejar en esas condiciones.
Las autoridades señalaron que Woods estaba incapacitado al momento del accidente, en el que su vehículo se volcó en una zona residencial. Fue detenido brevemente tras negarse a realizarse una prueba de orina.
A pesar de las críticas, Day también expresó empatía, recordando el impacto que Woods tuvo en su carrera y en el golf en general. Otros como Nick Faldo pidieron mayor responsabilidad ante la situación.
Cinco veces campeón del Masters, Woods atraviesa otro momento complicado en una carrera marcada por lesiones, polémicas y regresos memorables.