Fernando Alonso volvió a lidiar con un problema técnico que ha generado dudas dentro de Aston Martin durante el Gran Premio de Japón: intensas vibraciones en su monoplaza.
El piloto español explicó que estas oscilaciones, originadas en el motor Honda, recorren todo el coche hasta afectar directamente su cuerpo, desde las manos hasta las piernas, complicando seriamente su manejo durante la carrera en Suzuka.
Aunque el equipo había probado un componente experimental que reducía significativamente el problema, este no pudo ser utilizado ni en la clasificación ni en la carrera debido a riesgos de fiabilidad, lo que obligó a Alonso a competir nuevamente en condiciones incómodas.
Curiosamente, el propio piloto señaló que las vibraciones disminuyeron durante la carrera del domingo, a pesar de que no se realizaron cambios en el coche, lo que ha generado aún más incertidumbre sobre el origen del fallo.
Desde el equipo, figuras como Mike Krack confirmaron que se han probado soluciones que mostraron ligeras mejoras, aunque sin detallar en qué consisten. Entre las teorías, se habla de posibles ajustes en la columna de dirección para reducir el impacto de las vibraciones.
A pesar de las dificultades, Fernando Alonso logró completar su primera carrera de la temporada 2026, lo que representa un paso positivo para Aston Martin, que espera tener una solución más sólida de cara al próximo Gran Premio en Miami.