Javier Aguirre parece haber encontrado una pieza clave para su esquema, y todo apunta a que Álvaro Fidalgo llegó para llenar ese vacío en el mediocampo de la Selección Mexicana.
El mediocampista tuvo participación en los dos compromisos recientes ante Portugal y Bélgica, dejando sensaciones muy positivas tanto en funcionamiento colectivo como en lo individual. En un sistema donde también destacan nombres como Erik Lira y Brian Gutiérrez, Fidalgo aportó lo que tanto necesitaba el equipo: orden, claridad y manejo del ritmo del partido.
En su debut frente a Portugal, el ‘Maguito’ arrancó como titular y mostró su versatilidad al moverse por distintas zonas del campo, facilitando la salida del balón y generando opciones al frente. Su precisión fue notable, registrando un alto porcentaje de efectividad en sus pases, lo que le permitió convertirse en un eje en la construcción del juego.
Para el duelo ante Bélgica, volvió a ser considerado y ofreció una versión más dinámica, participando tanto por izquierda como en el centro del campo. Su capacidad para asociarse y mantener la posesión le dio equilibrio al equipo, además de permitir conexiones ofensivas importantes.
En términos generales, sus números respaldan su impacto inmediato, destacando por su seguridad con el balón y su inteligencia para distribuir el juego. Más allá de las estadísticas, su presencia le ha dado otra cara al mediocampo mexicano.
Con apenas dos partidos, Álvaro Fidalgo ya generó debate sobre su lugar en el equipo rumbo a la Copa del Mundo de 2026. Todo indica que Javier Aguirre encontró en él a un jugador confiable, capaz de convertirse en una pieza fija si mantiene este nivel.