La selección de Bolivia se jugará mañana ante Irak su partido más importante en más de tres décadas. Una victoria le permitiría clasificar a la Copa del Mundo del próximo verano, algo que no consigue desde Estados Unidos 1994.
El conjunto dirigido por Óscar Villegas llega motivado tras una destacada eliminatoria sudamericana, en la que incluso superó a Brasil, y después de imponerse 2-1 a Surinam en la semifinal del repechaje. En ese encuentro, la Verde remontó el marcador con goles de Moisés Paniagua y Miguel Terceros, quedando a un paso de regresar a un Mundial tras 32 años.
Terceros, una de las grandes promesas del futbol boliviano, será pieza clave en ataque, acumulando ocho goles en sus últimos 12 partidos. Bolivia, sin embargo, mantiene dudas en defensa tras la posible baja de Diego Medina por lesión, lo que podría abrir la puerta a Lucas Macazaga en el once inicial.
Por su parte, Irak, dirigido por Graham Arnold y ubicado en el puesto 59 del ranking FIFA, también busca hacer historia. El conjunto asiático no disputa un Mundial desde México 1986 y, pese a complicaciones logísticas recientes, llega con confianza tras una semana completa de preparación.
El equipo iraquí apostará por el talento de Zidane Iqbal en el mediocampo, acompañado en ataque por Aymen Hussein y el joven Ali Jasim, en busca de romper la defensa boliviana.
El duelo se disputará en el Estadio BBVA de Monterrey, escenario mundialista, y promete ser un partido cerrado y cargado de emoción. El ganador obtendrá el último boleto disponible al Mundial, donde integrará el Grupo I junto a Francia, Noruega y Senegal.