El sufrimiento continúa para Aston Martin, que firmó en Suzuka su peor clasificación de la temporada 2026. En el Gran Premio de Japón, el AMR26 mostró sus limitaciones al quedar en el fondo de la parrilla, con Fernando Alonso logrando apenas la posición 21, superando únicamente a su compañero Lance Stroll.
El panorama es poco alentador para la escudería británica, que no ha encontrado el rendimiento necesario en un circuito como Suzuka, donde las curvas rápidas son clave. Aunque el equipo ha mostrado avances en fiabilidad, especialmente con la unidad de potencia de Honda, el rendimiento sigue estando muy lejos de la competencia.
El propio Alonso fue claro y realista sobre la situación del equipo, asegurando que no habrá mejoras inmediatas. El español anticipó que al menos las próximas 10 carreras serán igual de complicadas, dejando ver que el desarrollo del monoplaza tomará meses y no semanas.
La prioridad para la carrera será simplemente terminar, un objetivo que refleja el difícil momento que atraviesa Aston Martin. Incluso dentro del equipo reconocen que, aunque el coche ha mejorado en confiabilidad, eso no compensa el hecho de estar constantemente en las últimas posiciones.
El contraste con otras escuderías es evidente. Alonso incluso señaló que preferiría tener un auto rápido aunque menos confiable, antes que uno que termine carreras pero sin competitividad. La falta de rendimiento en curvas rápidas, sumada a las características actuales de la Fórmula 1, complica aún más el panorama para el equipo.
Con la mirada puesta en el mediano plazo, Aston Martin espera que la segunda mitad de la temporada traiga soluciones. Sin embargo, en el corto plazo, Suzuka deja una conclusión clara: el equipo está lejos del nivel necesario y deberá resistir una etapa complicada antes de pensar en competir nuevamente.