La preparación de la Selección Mexicana rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026 comienza a generar movimientos importantes dentro del futbol nacional. Este jueves, el técnico Javier Aguirre confirmó que ya sostuvo conversaciones con Amaury Vergara, dueño de Chivas, ante la posibilidad de que el club rojiblanco sea uno de los más afectados por las convocatorias del Tri.
En conferencia de prensa previa al partido amistoso ante Portugal, el estratega explicó que el proceso de cara al Mundial incluirá un campamento con jugadores de la Liga MX, el cual iniciará el próximo 6 de mayo. Esta fecha coincide con la etapa más decisiva del Clausura 2026, ya que la Liguilla comenzará el 2 de mayo y concluirá el 24 del mismo mes, lo que complica la disponibilidad de futbolistas para sus respectivos clubes.
Dentro de este contexto, Chivas aparece como uno de los equipos más impactados, debido a su política de contar exclusivamente con jugadores mexicanos. Aguirre reconoció que el conjunto tapatío podría aportar hasta seis elementos al combinado nacional, lo que representaría una baja considerable en plena fase final del torneo.
Ante este escenario, el técnico nacional decidió dialogar directamente con Amaury Vergara para anticipar la situación y evitar conflictos. La respuesta del dirigente rojiblanco fue clara y contundente, mostrando respaldo total al proyecto de Selección.
“Le dije que podían ser muy afectados por tener solo mexicanos, y él me respondió: ‘por delante está la Selección Mexicana’”, reveló Aguirre, destacando la disposición del club para colaborar en un momento clave para el futbol nacional.
El entrenador también señaló que esta postura no es exclusiva de Chivas, ya que otros directivos de la Liga MX han mostrado una actitud similar, entendiendo la relevancia histórica de disputar un Mundial en casa. Bajo esta lógica, Aguirre enfatizó que las competencias locales continuarán en el futuro, pero la oportunidad de un Mundial en territorio mexicano es única.
Con este acuerdo, la Selección Mexicana avanza en la planificación de su concentración previa al torneo, aunque no sin generar un impacto directo en los clubes. La gestión entre federación y equipos será determinante para equilibrar intereses deportivos en un año que promete ser histórico.