Este jueves, en Estados Unidos, se juega uno de esos amistosos que de amistoso tiene poco. Es un duelo de gigantes que sirve para medir realmente dónde está cada selección a meses del Mundial 2026.
Para Brasil, será una prueba brava. El equipo de Ancelotti todavía está en construcción, con nuevas figuras intentando tomar el lugar que dejó Neymar. Hay talento, sí, pero aún falta solidez… y encima llegan con bajas importantes.
Del otro lado, Francia se ve más armado. Con Mbappé como bandera y Dembélé en gran nivel, los de Deschamps parten como un equipo más hecho, aunque también con dudas físicas en su estrella.
En pocas palabras: partidazo. De esos que sí dan una idea real de lo que viene.