El histórico piloto británico Lewis Hamilton dio un paso importante en su nueva etapa dentro de la Fórmula 1 al conseguir su primer podio con Scuderia Ferrari durante el Gran Premio de China 2026.
En el Circuito Internacional de Shanghái, Hamilton firmó una actuación sólida que le permitió finalizar en la tercera posición, solo por detrás de los pilotos de Mercedes, con Andrea Kimi Antonelli llevándose la victoria. El británico, además, superó con claridad a su compañero Charles Leclerc tanto en clasificación como en carrera, consolidando uno de sus mejores fines de semana desde su llegada al equipo italiano.
El resultado tiene un significado especial, ya que llegó en su participación número 26 con Ferrari, reflejando un proceso de adaptación que ha requerido tiempo, pero que comienza a dar frutos. A sus 41 años, Hamilton demuestra que aún tiene nivel para competir al más alto nivel del automovilismo.
Tras la carrera, el siete veces campeón del mundo se mostró satisfecho, pero también ambicioso. Lejos de conformarse con el podio, dejó claro que todavía hay margen para mejorar, especialmente en su entendimiento del monoplaza.
“Creo que hay más por venir. Todavía puedo sacar más rendimiento del auto, sigo aprendiendo en aspectos como el uso de la energía”, comentó el británico, quien también destacó el trabajo conjunto con su nuevo ingeniero de carrera, Carlo Santi.
Hamilton reconoció que parte del proceso ha sido adaptarse a un coche en cuyo desarrollo no participó inicialmente, lo que ha implicado un esfuerzo adicional para encontrar sensaciones óptimas dentro de la pista.
Este podio no solo representa un logro personal, sino también una señal positiva para Ferrari, que ve en el británico a un piloto capaz de liderar el proyecto en la pelea por los primeros puestos.
Con la temporada aún en marcha, Hamilton deja claro que su objetivo no es solo competir, sino volver a luchar constantemente por victorias. Y si algo ha demostrado a lo largo de su carrera, es que nunca se le puede descartar.